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FENIAN — KneeCap
Reseña · álbum

FENIAN — KneeCap

por Jazmín Pouchulú

  • Éire go Deo
  • Smugglers & Scholars
  • Carnival
  • Palestine (feat. Fawzi)
  • Liars Tale
  • FENIAN (with Casiokids)
  • Big Bad Mo
  • Headcase
  • An Ra
  • Cold at the Top
  • Occupied 6
  • Gael Phonics
  • Cocaine Hill (feat. Radie Peat)
  • Irish Goodbye (feat. Kae Tempest)

Una vez más, la revolución sucede en la pista de baile.

El 1ero de mayo de 2026 salió a la luz el nuevo disco de Kneecap. No se debe desestimar esa fecha: se publicó en todas las plataformas digitales el día del trabajador. Todos los proyectos musicales del trío de hip hop irlandés están atravesados por sus posturas políticas, que son transversales a todo el nuevo álbum, Fenian.

Muy fiel a su estilo del hip-hop, el nuevo álbum de Kneecap cuenta con una duración de 42 minutos y 14 canciones. Siguiendo los pasos de las bandas que integran la Windmill & Speedy scene, fue producido por Dan Carey, conocido por colaborar con bandas como BC,NR, Black Midi y Squid.

Siguiendo las mismas tradiciones que su antecesor, el inicio de dos minutos lleva su título en irlandés: «Éire go Deo». Significa Irlanda para siempre, o Irlanda para el fin. Es el tercer álbum de la banda, escrito en 3 idiomas (irlandés, inglés, árabe), y es una gran continuación de Fine Art (2024), un álbum que conformó varias de las listas de los mejores álbumes de ese año.

Con voces femeninas etéreas en una base de ambient music, anticipan lo central del álbum: la identidad irlandesa. Todo lo dicho de ahora en adelante girará, de alguna manera u otra, en base a eso. «[...] Nosotros tenemos un idioma y los ingleses tienen otro. Y esa es, precisamente, la razón por la que no somos iguales.» El disco continúa con el segundo single, publicado en febrero de 2026, llamado «Smugglers & Scholars», y con sonidos de armas y pistolas, comienza a marcar un ritmo acelerado. En propias palabras de la banda: «es una canción que evoca los tiempos revolucionarios en Irlanda, impulsado por un sentimiento de esperanza». Suena agresivo y urbano, dos características muy típicas de Kneecap, y prepara de manera perfecta al oyente para lo que se viene, que es….

«Carnival», un editor's pick sin duda. Esta canción puede remitir al oyente al sonido de Massive Attack o Deftones, creando una atmósfera agresiva y sensual a la vez, y funciona como un himno por su sonido y su letra audaz. Con la dureza y actitud directa que los caracteriza, Kneecap habla directamente de una polémica sucedida en 2024. Inicia de la siguiente manera:

Mo Chara, you stand before us in Westminster Magistrate's Court
Charged under the Terrorism Act of 2000
How do you plead?
Neamhchiontach (not guilty)

Estas palabras están directamente ligadas a la polémica que tuvo lugar en noviembre de 2024 durante un concierto en Londres: del público le pasaron a Mo Chara una bandera de Hezbollah, él la mostró brevemente en el escenario, y el video, que resurgió tiempo después, terminó derivando en una investigación de la policía antiterrorista británica y en una acusación formal por terrorismo, al tratarse de una organización proscrita en el Reino Unido. Este episodio, sumado a la abierta postura pro-palestina de la banda, les generó serios problemas. Como bien tituló The New York Times: «Kneecap Can't Escape Controversy. It Wants to Be Known for More.»

Profundizando aún más en su activismo político y en los temas ya presentes, irrumpe la tenebrosa «Palestine», una de las canciones más oscuras y directas del álbum. Hace presencia el primer feat: Fawzi, un rapero palestino que se caracteriza por su lírica afilada, su estilo crudo e introspectivo.

Con sonidos eclécticos y celestiales, en esta canción se establece la similitud entre Gaza-Palestina e Irlanda-Inglaterra. Gracias a que cada vez aparecen más elementos de música electrónica, la tensión del álbum va en aumento. Armado con bleeps/pitidos cortantes y líneas de acid house puras, «Liar's Tale», el primer single del álbum, siendo publicado en enero de 2026, nos transporta de vuelta al espíritu del rave y nos empuja sin piedad a la pista de baile, con sonidos apasionantes y eufóricos. Haciéndole honor al título de la canción, se dicen críticas directas a Netanyahu. Su video, dirigido por thomasjames__, nos muestra un mundo apocalíptico en negativo. Con Margaret Thatcher convertida en zombie y con referencias a la mitología celta, intenta retratar la distopía mundial que han construido los distintos líderes políticos.

Con el self-titled, llega el segundo feat: «FENIAN» con Casiokids, una banda de synthpop noruega. Es, quizás, el track más divertido de todo el álbum. Brindando en un ataúd y con los típicos pasamontañas irlandeses, los vemos en el video entonando la hipnótica canción. Con sonidos muy energéticos, el estribillo insiste en repetir FENIAN en todos lados: con grupos de gente alrededor, en un cementerio, en boliche, en un típico pub irlandés tomando cerveza. Todos los lugares le sirven a Kneecap para hacer la revolución.

Big Bad Mo es el sueño de una pista de baile. De principio a fin, esta canción podría sin dudas ser un himno de una fiesta. Es una canción con sonidos electrónicos que van en aumento y a la vez son neutralizados por ráfagas de ambient music dignas de Aphex Twin.

El título de la canción es una referencia directa a Mo Chara, uno de los miembros del grupo. En 2025, el grupo se vio obligado a cancelar su gira por Norteamérica y decidió tomarse un tiempo para reinventar su imagen pública. Esta canción es el resultado de ello.

En la misma línea, «Headcase» continúa profundizando en los sonidos que han definido el álbum hasta ahora. Las transiciones entre las 14 canciones están hiladas con una precisión y limpieza impecables, logrando generar una experiencia auditiva que fluye como un solo cuerpo sonoro. Hay momentos en los que resulta casi imposible distinguir una canción de otra.

Así el oyente llega a «An Ra».

Los primeros segundos de An Ra representan a Kneecap en todo su esplendor: de manera difusa y muy entrecortada, se oye «Rule, Britannia!», el himno patriótico británico clásico. Este sonido se termina deformando totalmente y se transforma en un beat electrónico con voces que suenan a través de efectos de altavoz.

An Ra y su consiguiente, «Cold at The Top», comparten una morfología similar: avanzan de manera rápida en bases de electrónica, muy limpias y de escucha fluida. Con la mayoría de las letras en irlandés, su ejecución es tan buena que puede generar un efecto de curiosidad total para quienes no hablan este idioma.

Al llegar a la recta final del álbum, en los últimos cuatro tracks, «Occupied 6» irrumpe de manera lenta con sonidos metálicos afilados y versos hiphoperos cargados de denuncia. El título alude directamente a los seis condados de Irlanda del Norte que siguen bajo control británico, denominados de esa manera por los republicanos irlandeses.

En esta misma línea de confrontación callejera, «Gael Phonics» funciona como uno de los temas más potentes del disco. Para Kneecap, las drogas y el alcohol no son meros vicios, sino los dos insumos principales de la revolución que proponen. Ese espíritu se materializa en un sonido urbano y callejero que recuerda los clásicos de Tupac.

Bajando un poco el ritmo y con riffs shoegazeros difuminados en el espacio y el tiempo, Kneecap nos recuerda que el final del álbum está cerca. En «Cocaine Hill», con la colaboración de Radie Peat (cantautora folk irlandesa y multiinstrumentista de Dublín), se escuchan voces etéreas y difuminadas que pueden evocar al oyente a Sade. La canción mezcla con naturalidad sonidos de R&B y toques de soft rock, dejando ver claramente la influencia de Peat. Con tranquilidad, casi con delicadeza, va desacelerando el pulso del disco. Es un tema que fácilmente podría formar parte del soundtrack de Euphoria.

Literalmente, nos despedimos con un «Irish Goodbye». En colaboración con Kae Tempest, el sonido del piano construye una atmósfera a la vez dulce y profundamente triste. Esta canción, quizá la más emocional de todo el álbum, funciona como un sentido tributo de Móglaí Bap a su madre, quien falleció por suicidio en 2020. En la canción se explora ese tipo específico de dolor que surge al perder a alguien de esta manera. Para enriquecer aún más el universo de Kneecap, existe un short film de 12 minutos que aborda la depresión y la complejidad de enfrentar este tipo de pérdida.

De esta manera finaliza FENIAN, el potente álbum de Kneecap. Un álbum emocionante y excitante, construido en gran parte sobre hip hop, electrónica, acid house y toques de soft rock. Con sus cervezas en los bares de Dublín, sus pasamontañas irlandeses y sus tapados al rojo vivo, su fuerte sentido de comunidad, su activismo político y sus claros posicionamientos sobre Gaza, Palestina e Irlanda, Kneecap sigue pisando fuerte en los charts internacionales. El grupo sigue demostrando que se puede hacer música donde el mundo que los rodea importa, y donde las injusticias no dan lo mismo.

En breves inician su tour en Europa. Todo indica que seguirán sembrando controversia con cada show que den.

Revista Interzine · Vol. 42 · página 38

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